Marco y Margarita demostraron que la transición agroecológica es viable incluso sobre ambientes restrictivos y esquemas de arrendamiento familiar. En este testimonio en video, cuentan cómo rediseñaron su planteo productivo, eliminaron los insumos químicos y agregaron valor a sus granos.
Producir de forma sustentable suele imaginarse como una alternativa exclusiva para quienes cuentan con los suelos más profundos de la región pampeana. La historia de Argelanda, un establecimiento ubicado entre Tres Arroyos y Claromecó (Buenos Aires), demuestra que el manejo biológico funciona incluso en condiciones complejas.
En una charla testimonial de 20 minutos, los productores Marco van Strien y Margarita Tourn relatan cómo encararon desde 2007 un rediseño integral en un campo familiar con presencia de tosca cercana a la superficie, convirtiéndolo en un sistema regenerativo, rentable y diversificado.
La ganadería como motor de la fertilidad
El primer gran cambio fue invertir la matriz del establecimiento: pasaron de un 70% agrícola a un esquema con 80% de ganadería y 20% de cultivos de cosecha.
Con un planteo ganadero de ciclo completo sobre pasturas polifíticas y verdeos, el bosteado natural y el descanso del suelo reemplazaron por completo la necesidad de fertilizantes sintéticos, logrando novillos terminados a pasto de entre 450 y 500 kilos.
Manejo biológico: sin insecticidas ni ivermectinas
Para recuperar el equilibrio natural y la salud del suelo, el manejo diario incorporó pautas claras:
- Eliminación total de insecticidas: Fueron los primeros productos en erradicarse por su nivel de toxicidad.
- Cero fertilizantes químicos: La nutrición vegetal se apoya en rotaciones largas con leguminosas (tréboles, vicias y alfalfas) que fijan nitrógeno biológico.
- Cuidado del escarabajo estercolero: Se eliminaron las ivermectinas en la hacienda para proteger a estos insectos benéficos, claves para desarmar la bosta e incorporarla al suelo.
- Siembras consociadas multiespecie: Los verdeos combinan al menos cuatro especies simultáneas. La variedad de raíces estimula la microbiología del suelo y mejora la estructura frente a la tosca.

Dejar los commodities: harinas propias y cebada regenerativa
El proyecto también buscó desanclarse de los precios de las pizarras tradicionales a través de la agregación de valor local:
- Elaboran su propia marca de harinas agroecológicas.
- Son proveedores de cebada cervecera regenerativa bajo contratos diferenciales.
- Articulan ensayos y capacitaciones con el INTA Barrow, universidades y redes de productores.
- Además organizan visitas turísticas al campo, recorridos guiados, jornadas técnicas
y hospedaje temporario.
Argelanda sintetiza una de las grandes lecciones de la agroecología extensiva: con planificación y procesos biológicos, es posible regenerar el suelo, sanear la economía del campo y generar arraigo rural.
En síntesis: Establecimiento Argelanda
Ubicación: Tres Arroyos / Claromecó (Buenos Aires).
- Ambiente: Suelo somero con tosca superficial; esquema familiar bajo arrendamiento.
- Estructura: 80% ganadería regenerativa (ciclo completo) y 20% agricultura.
- Pilares: Supresión de insecticidas e ivermectinas, nutrición biológica con leguminosas, siembras consociadas y agregado de valor en origen.
- https://www.instagram.com/argelanda/
Más info: https://www.youtube.com/@renamaagroecologia4422

