Conversamos con Jimena Sabor, presidenta de CABIO. Con un avance superior al 14% anual, las industrias de bioinsumos facturan US$150 millones y alcanzan el 10% de la superficie cultivada en Argentina.
“Hola, ¿cómo están? Muchas gracias por la entrevista. Mi nombre es Jimena Sabor, soy directora de la empresa SummaBio de la provincia de Córdoba y actualmente, y por tres años más, la presidenta de la Cámara Argentina de Bioinsumos, CABIO. Ante todo, quiero aclararte que para registrar un producto en SENASA, las empresas necesitamos tener firmado el protocolo de Nagoya, demostrando cuál es el origen de la cepa, salvo que esa cepa provenga del exterior o de algún cepario como el INTA de acá de Argentina”.
“En el caso de cepas que son autóctonas, en el caso puntual de SummaBio, que pertenece a la provincia de Córdoba, este acuerdo debe firmarse con la provincia de Córdoba. Que se haya concretado la firma es una señal muy clara de que Córdoba no solo produce commodities, también puede liderar en biotecnología aplicada al agro. SummaBio desarrolla y produce bioinsumos acá en el interior y este convenio le da un marco legal y ético al uso de estos recursos genéticos locales”.
“Y esto nos pone en la misma conversación que tienen los países más avanzados en bioeconomía. Es un modelo que otras provincias deberían también replicar. Desde CABIO queremos promover que otras provincias se sumen a implementar la firma de este tipo de convenios. Los pagos que realice en este caso SummaBio, o que vayan realizando el resto de las empresas que firmen este tipo de convenios, se destinan al fondo de protección ambiental provincial. Esto lo establece en los artículos 79 y 80 de la ley 10.208 de Córdoba. Significa que el valor que generemos a partir del uso de recursos biológicos de la provincia vuelve directamente a la gestión ambiental del territorio. Es una forma concreta de que el negocio privado y la conservación vayan de la mano. O sea, no son fondos que la provincia los vaya a destinar para otro tipo de necesidades que tenga la provincia”.

Cómo escalar el uso de bioinsumos en Argentina
“Para poder escalar el uso de bioinsumos en nuestro país, el principal obstáculo es el acceso al conocimiento en el momento de la decisión del productor. No es solo precio ni disponibilidad del producto, es que el asesor técnico que llega al campo todavía no tiene incorporada la lógica de los bioinsumos como primera opción”.
“Mientras el agroquímico sea lo conocido y lo biológico sea lo nuevo, vamos a seguir en ese 10%. Necesitamos formación masiva en la cadena técnica y señales económicas que hagan más atractiva esta transición. Desde CABIO reclamamos básicamente dos cosas concretas: Primero, un registro ágil y diferenciado para bioinsumos, porque hoy los tiempos regulatorios no se condicen con la velocidad de innovación del sector. Y segundo, incorporar los bioinsumos como criterio en los programas públicos de asistencia técnica y financiamiento agropecuario. Con eso, en cinco años podemos multiplicar un poco la superficie tratada con bioinsumos”.
“Durante esta gestión estamos consolidando a CABIO como un interlocutor real ante el Estado. Estamos en las mesas redondas donde se discute regulación, política agropecuaria y bioeconomía. Logramos mayor visibilidad del sector en medios y en organismos internacionales también.
“Trabajamos mucho en la articulación entre la empresa de distintos tamaños porque el sector crece cuando crecemos juntos. Entender esto es algo que a CABIO lo ayudó a crecer como cámara. Todavía queda mucho, pero la cámara hoy tiene más peso que hace tres años”. Seguimos juntos luchando para que los bioinsumos se sigan posicionando cada vez más.

Fuerza femenina
“Tenemos una participación femenina que está creciendo tanto en empresas asociadas como en roles de conducción. A nivel personal, formo parte de la red de mujeres rurales también casi desde sus inicios y eso me dio una mirada muy concreta de los desafíos que enfrentan las mujeres que producen en el territorio”.
“Siempre he estado muy cerca de las ingenieras agrónomas, de las mujeres productoras y de esta lucha por poder insertarse en el mercado laboral y en los sectores de decisión. Creemos que los bioinsumos son especialmente relevantes para esos sistemas productivos y este año en que se celebra a las mujeres rurales es una oportunidad más para visibilizar esa conexión y traducirla en acciones concretas. Así que bueno, seguimos también desde CABIO apoyando la participación de mujeres“.
“De hecho, es una cámara que hoy tiene una presidenta mujer y una directora técnica, también una ingeniera agrónoma mujer. Después, bueno, hay alguna más dentro de la comisión directiva. El resto, hay mucha participación masculina también, pero hay una presencia femenina fuerte”.

Actualización y exigencias
“El acuerdo Unión Europea-Mercosur llega con una exigencia concreta, que es la trazabilidad, residuos y sustentabilidad verificable. Eso no es sólo una presión, es una oportunidad enorme para los insumos. Por primera vez el productor tiene un argumento económico directo para cambiar, no es hace bien el ambiente, es si querés exportar necesitas demostrar que usaste esto.
Entonces los asesores técnicos también se ven obligados a actualizarse y para las empresas del sector es el mejor argumento comercial que podríamos tener. No podríamos haber pedido algo mejor. El riesgo es que si no hay una oferta suficiente, un registro ágil y logística, la demanda aparece, pero no se va a poder abastecer. Así que, es un desafío importante para las empresas saber aprovechar esta oportunidad”.
Crecimiento sin crédito
“Argentina cuenta hoy aproximadamente entre 800 y mil productos biológicos, no tengo el número exacto, registrados ante SENASA,entre fertilizantes que incluyen inoculantes, estimulantes, acondicionadores y los fitosanitarios. Empresas habrá, creo que no llegan a 200 empresas activas dentro del sector, pero de todas maneras es un número que refleja un mercado con una masa crítica realaunque con mucho espacio todavía para crecer en adopción, comunicación y llegada al productor”.
“En Argentina realmente el sistema crediticio no es muy favorable ni para las empresas ni para los productores. Hoy prácticamente a los productores los financiamos las empresas, con lo cual las empresas que tienen más espalda pueden financiar a mayores plazos”.
“Las empresas más chicas tienen más dificultades a la hora de financiar los productos, pero básicamente todas las empresas grandes y chicas terminan financiando al productor en lo que es la compra de insumos. Las empresas para poder crecer no cuentan prácticamente con líneas de crédito acorde, salvo las grandes, las que tienen mucho capital como garantía. Las empresas más pequeñas se encuentran con mayores dificultades”.
“Faltan líneas de crédito. Es una necesidad real y en lo que podría ser financiamiento de parte de los bancos con líneas especiales, a lo mejor pensar una línea especial para compra de insumos. Podría ser a mediano o largo plazo algún proyecto de CABIO para pedir que los bancos habiliten líneas especiales para esto, por lo menos algún banco como Nación, pero no es en este momento.
CABIO tiene otras necesidades más urgentes y esto es un tema que sabemos que es muy difícil de pelearlo, entonces no está hoy entre las prioridades de la cámara . Bueno, muchísimas gracias por la entrevista y quedamos a disposición de la cámara para ampliar más información”.
Más info: https://www.cabio.com.ar/

